ASMA

El asma es una enfermedad que afecta las vías respiratorias. Se caracteriza por ser de duración prolongada y es más común en los niños, aunque también podría presentarse en los adultos. El asma causa sibilancias (sonido de silbidos al respirar), dificultad para respirar, opresión en el pecho y tos durante la noche o temprano por la mañana. Esta enfermedad no se cura, pero puede mantenerse en control siguiendo las recomendaciones de su proveedor de salud, así como con los tratamientos adecuados, lo que previene las crisis asmáticas (ataques de asma) y permite tener una buena calidad de vida.

RIESGO DE ENFERMARSE GRAVEMENTE DE COVID-19

El COVID-19 es una enfermedad infecciosa en la se experimentan dificultades relacionadas al sistema respiratorio por lo que, las personas con asma de moderada a severa, podrían tener un mayor riesgo de complicaciones graves asociadas a este virus. Además, el COVID-19 puede afectar la nariz, garganta, pulmones (vías respiratorias), causar ataques de asma y, posiblemente, neumonía u otras enfermedades respiratorias agudas.

PREPÁRATE EN CASO DE ENFERMARSE DE COVID-19

  • Asegúrate de tener un suministro de tus medicamentos para, al menos, 30 días.

  • Toma las medidas de prevención:

    • Lava tus manos frecuentemente, con agua y jabón por al menos 20 segundos, o usa desinfectantes que contengan al menos 60% de alcohol.

    •  Usa mascarilla en entornos públicos y al estar con personas que no viven contigo.

    • Mantén el distanciamiento físico de, al menos, 6 pies.

  • Si alguien en tu casa está enfermo, es importante que permanezca alejado de los demás miembros del hogar para reducir el riesgo de propagación del virus.

SIGUE TU PLAN DE ACCIÓN PARA EL ASMA

Mantén el asma bajo control siguiendo tu plan de acción. Todas las personas con asma necesitan su propio plan de acción. Trabajar con tu proveedor de atención médica para crear un plan que funcione para ti te ayudará a prevenir y controlar la posibilidad de un ataque de asma.

EVITA LOS DESENCADENANTES DEL ASMA

  • Continúa utilizando los medicamentos recomendados por tu médico, incluidos los inhaladores. No suspendas ningún medicamento, ni cambies tu plan de tratamiento sin consultar con tu proveedor de atención médica.

  • Consulta en tu farmacia de preferencia acerca de cómo mantener un suministro de emergencia de medicamentos recetados, como los inhaladores para el asma. Asegúrate de tener a mano medicamentos no recetados y suministros, por si tienes que quedarte en casa durante un periodo de tiempo prolongado.

  • Reduce la exposición al humo del tabaco, ya que es un desencadenante común de los ataques de asma. El humo del tabaco, incluido el de segunda mano, afecta a todas las personas, en particular a quienes tienen asma.

  • Toma las medidas para manejar el estrés y la ansiedad. A medida que se descubren más casos de COVID-19 es normal que algunas personas se sientan preocupadas o estresadas. Las emociones fuertes pueden provocar ataques de asma.


Sigue estas recomendaciones para reducir las probabilidades de tener un ataque de asma mientras desinfectas:

  • Pídele a una persona que no tiene asma que limpie y desinfecte las superficies y los objetos por ti.

  • Quédate en otro cuarto cuando se estén utilizando limpiadores o desinfectantes, e inmediatamente después de su uso.

  • Selecciona productos desinfectantes con menos probabilidad de provocar ataques de asma, incluidos en la lista de productos aprobados de la EPA (Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos), específicamente productos que NO contienen ácido peroxiacético o ácido peracético.

    • Limita el uso de productos químicos que contengan el cloro o compuestos de amonia (por ejemplo, cloruro de benzalconio).

    • Utiliza productos que no sean nocivos para tu salud, como lo son el vinagre, limón y el bicarbonato de soda.

  • Lee y sigue las instrucciones en las etiquetas de los productos para garantizar un uso seguro y eficaz. 

  • Nunca utilices productos desinfectantes en espacios cerrados.

  • Asegúrate de que haya suficiente flujo de aire (ventilación) en la habitación en la que estás limpiando .

  • Usa agua a temperatura ambiente para diluir los detergentes (a menos que se indique lo contrario en la etiqueta).

  • NO mezcles los productos químicos. Si cambias de envase, utiliza etiquetas para identificar las soluciones.

  • Almacena los productos de manera segura y correcta.

  • Almacena y usa los productos químicos fuera del alcance de niños y mascotas.
     

Los ácaros y el polvo doméstico son desencadenantes del asma. Para reducirlos, se recomienda:
 

  • Usar forros para el colchón y las almohadas 

  • Lavar la ropa de cama semanalmente

  • Evitar los rellenos de plumas en almohadas

  • Si te gustan los peluches, asegúrate de que se pueden lavar

  • Reducir el nivel de humedad de la habitación mediante el uso de deshumidificadores. Eliminar el moho y la humedad que produce el crecimiento de moho puede ayudar a prevenir los ataques de asma.
     

ASMA Y PERSONAS ADULTAS MAYORES

El asma se puede desarrollar luego de los 60 años, sin embargo, diagnosticarla puede ser un reto debido a que, como parte del proceso de envejecimiento, ocurren cambios que causan que en las pruebas de función pulmonar se obtengan resultados menores, en comparación con lo que se considera normal para la población general. Además, la persona podría tener otras enfermedades, como una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y/o por insuficiencia cardíaca, que pueden dificultar el diagnóstico correcto de asma.

Para las personas adultas mayores que tienen asma es posible mantener las vías respiratorias saludables durante la etapa de la vejez, a su vez previniendo complicaciones por COVID-19.

 

Algunas recomendaciones son:

  • Mantenerse hidratado: Tomar de 6 a 8 vasos de agua diarios ayuda a que la mucosidad se mantenga fluida y facilita su expulsión. Esto es importante para mantener las vías respiratorias abiertas y una buena oxigenación en la sangre, la cual es vital para nuestro organismo. 

  • Alimentarse balanceadamente: Ayuda a fortalecer el sistema inmunológico ya que como parte del envejecimiento del sistema respiratorio, aumenta la probabilidad de infecciones respiratorias. 

  • Hacer algún tipo de actividad física: Se recomiendan actividades de leve a moderada con el propósito de desarrollar mayor resistencia pulmonar. 

  • Cambios de posiciones o movimientos: Las personas con poca movilidad o encamadas, requieren de cambios de posiciones o movimientos para prevenir complicaciones de salud, incluida la dificultad para respirar.

  • Continuar tomando los medicamentos para controlar el asma según las indicaciones médicas.
     

Si eres familiar, cuidador, ama de llaves o quien realiza la limpieza del hogar, es importante que evites el uso de productos de limpieza con alto contenido químico ya que puede desencadenar un ataque de asma que complique la salud de la persona adulta mayor.
 

PROTEJE TU SALUD ESTA TEMPORADA DE INFLUENZA

Debido a la pandemia de COVID-19 es más importante vacunarse contra la influenza, particularmente para las personas con alto riesgo de enfermarse; la mayoría de las personas con asma descontrolada tienen un alto riesgo de presentar complicaciones graves por COVID-19. 

Para más información visite la página web del Programa de Asma del Departamento de Salud www.proyectoasmapr.com

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